- El Ejecutivo había pedido retrasar la reunión del órgano ejecutivo esta semana para buscar apoyos
- Indra ha convocado ahora la junta de accionistas para el próximo 30 de junio, y es posible que se plantee entonces retomar la fusión oficialmente
- Ángel Simón podría asumir funciones ejecutivas como presidente de la empresa
Vía libre a la fusión entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). Moncloa ha ordenado la salida de José Vicente de los Mozos, consejero delegado de la tecnológica, que abandona la compañía ante la falta de apoyos y a la espera de que se concrete ahora la integración de las dos empresas.
«En el marco del proceso previo a la convocatoria de la próxima Junta General Ordinaria de Accionistas de la sociedad, ante el inminente vencimiento de su mandato y debido a la no continuidad de José Vicente de los Mozos Obispo, la comisión de nombramientos, retribuciones y gobierno corporativo de la sociedad, de acuerdo con el reglamento del consejo de administración, ha puesto en marcha en el día de hoy un proceso de selección de un candidato a consejero delegado», ha confirmado Indra a través de un comunicado remitido a la CNMV. Más allá del nombramiento de un nuevo CEO, todo indica que Ángel Simón se convertirá ahora en presidente ejecutivo. El puesto de consejero delegado todavía no está decidido, pero en el entorno de la empresa cobra fuerza el nombre de Raül Blanco, director de Estrategia de Sapa, que cuenta con el apoyo total de la SEPI y que es además un ejecutivo muy cercano a Simón.
El máximo ejecutivo de Indra, que acababa mandato en junio, había solicitado al presidente posponer la reunión prevista del consejo de administración de este jueves hasta el martes de la semana que viene con el objetivo de buscar los respaldos suficientes y blindar su continuidad, una maniobra que ha podido precipitar los acontecimiento. Indra ha convocado ahora la junta de accionistas para el próximo 30 de junio en segunda convocatoria y es posible que se plantee entonces retomar la fusión oficialmente.
En cualquier caso, Moncloa le ha transmitido que no contaba con él. Aunque hubo dudas sobre sus intenciones en medio de la crisis de gobernanza de Indra, De los Mozos había dejado clara su voluntad de seguir en el cargo, algo que parecía muy complicado aunque el Gobierno le había otorgado plenos poderes ejecutivos.
La SEPI se había comprometido con los hermanos Escribano a retomar las negociaciones una vez se eliminaran los posibles casos de conflicto de interés. Por ello, Ángel Escribano presentó su dimisión como presidente el pasado 1 de abril y la empresa familiar vendió el 14,3% de acciones que tenía en la tecnológica.
En los últimos días, De los Mozos había realizado diversos acercamientos con la SEPI, que ejerce como máximo accionista de Indra con el 28% del capital, y estaba empezando a deslizar sus dudas sobre la posible vuelta de los Escribano a Indra. Pero, además, el CEO de la tecnológica había iniciado aproximaciones con SAPA, el segundo máximo accionista de Indra con el 7,94% de los títulos, cuyos propietarios, los hermanos Aperribay, no solo están totalmente enfrentados a los Escribano, sino que han sido los que más dudas han mostrado sobre la fusión.
Movimientos
Fuentes cercanas a la operación insisten, en este sentido, en que Moncloa y los Escribano tienen un pacto cerrado para sacar adelante la fusión.
Con todo aún en el aire, la orden directa de la cúpula de Indra era hasta ahora reducir al máximo el ruido mediático y negar que la fusión se estuviera negociando. «Está aparcada en un cajón», reiteraba de forma oficial la compañía. En cualquier caso, la empresa tecnológica y de defensa ha pospuesto la presentación de su nuevo plan estratégico para después del verano, cuando se espera que estas cuestiones ya estén resueltas.

