- La promotora tiene en marcha el desarrollo de más de 2.800 viviendas para el banco malo
- El ‘servicer’ se ha quedado fuera de las licitaciones de Casa 47 y del banco malo
Hipoges mueve ficha para reforzar su posición en el negocio promotor residencial y al mismo tiempo mantenerse ligado al negocio de Sareb. El servicer, controlado por el fondo británico Pollen Street Capital, negocia con Värde la compra de Aelca, una de las principales gestoras de promociones residenciales del mercado español y encargada de gestionar el negocio de obra nueva de Sareb, según explican a elEconomista.es fuentes del sector conocedoras de la operación.
Las conversaciones se encuentran en una fase avanzada, por lo que la transacción podría cerrarse este mismo verano, lo que permitiría a Hipoges ganar tamaño y diversificar negocio en un momento de profundos cambios dentro del sector del servicing inmobiliario.
La potencial operación, sobre la que ni Aelca ni Hipoges han querido hacer comentarios, se produce además en un contexto especialmente delicado para el servicer, que afronta la recta final de uno de sus principales contratos históricos con Sareb. De hecho, la firma se ha quedado fuera del proceso que lanzó el conocido como banco malo, en el que se han impuesto finalmente Aliseda y Servihabitat.
Si bien, con este movimiento estratégico, Hipoges continuará ligada en los próximos años a la actividad residencial de obra nueva de Sareb, ya que Aelca todavía tiene pendiente el desarrollo de alrededor de 50 promociones que suman unas 2.800 viviendas a través de Árqura Homes, la promotora del banco malo, que se destinarán a la venta a particulares.
La compañía, fundada en 2008 y convertida en uno de los mayores servicers independientes del sur de Europa, busca reforzar nuevas líneas de actividad vinculadas a la promoción y gestión residencial ante la transformación que atraviesa el negocio de la gestión de activos procedentes de la crisis financiera.
Aelca es precisamente uno de los grandes nombres del sector promotor español surgidos tras el estallido de la burbuja inmobiliaria. La compañía nació en 2012, en plena crisis, fundada por Javier Gómez y José Juan Martín, ambos procedentes de la promotora y constructora Level, y con el respaldo financiero del Grupo Avintia. Cinco años más tarde Värde compró la compañía en una operación de 50 millones de euros.
En 2019 el fondo decidió integrar los activos inmobiliarios de Aelca en Vía Célere, otra de sus promotoras, y mantener a Aelca, con sus directivos, como una firma independiente. Ese mismo año, alcanzó un acuerdo con Sareb para crear un vehículo bajo la fórmula de un Fondo de Activos Bancario (FAB) en el que Sareb integró suelos y algunas de sus obras en curso y proyectos residenciales parados pendientes de desarrollo, con un valor superior a 800 millones de euros. Värde Partners entró con una participación minoritaria del 10% en el FAB y la gestión de los activos pasó a cargo de Aelca.
Desde entonces ha participado en el lanzamiento y comercialización de miles de viviendas en España tanto para terceros como para fondos e inversores institucionales. Según aparece en su web cuenta con más de 8.000 viviendas entregadas desde 2012, más de 250 proyectos gestionados para terceros, donde se incluyen suelos, promociones en curso y nuevos desarrollos, y más de 1,6 millones de m2 de suelos gestionados sobre los que se van a levantar más de 17.500 unidades residenciales.
Cambio de modelo
Fuentes del mercado apuntan además que el modelo de Aelca encajaría con la estrategia de Hipoges de ganar presencia en actividades inmobiliarias con mayor componente operativo y menos dependencia del negocio tradicional de servicing financiero.
Hipoges, por su parte, ha vivido un fuerte crecimiento durante la última década al calor de la gestión de activos problemáticos procedentes de la banca y de Sareb. La compañía nació en plena crisis inmobiliaria especializada en la administración de préstamos dudosos y activos adjudicados y posteriormente fue ampliando negocio hacia la gestión integral inmobiliaria. En los últimos años se convirtió en uno de los principales socios de Sareb tras adjudicarse junto a Anticipa-Aliseda el megacontrato de gestión y comercialización de activos del banco malo. En concreto, Hipoges asumió la gestión de una cartera valorada en cerca de 13.900 millones de euros, incluyendo préstamos impagados y activos inmobiliarios residenciales, terciarios y suelo.
Sin embargo, el modelo de negocio del servicing tradicional afronta ahora una profunda transformación derivada del progresivo agotamiento de las grandes carteras heredadas de la crisis financiera y del nuevo rumbo adoptado por Sareb.
La creación de Casa 47, la nueva empresa pública estatal de vivienda impulsada por el Gobierno para gestionar el futuro parque público de alquiler asequible, ha acelerado todavía más ese cambio de paradigma. Sareb prevé transferir a Casa 47 decenas de miles de viviendas y miles de suelos residenciales destinados a políticas de vivienda asequible, reduciendo progresivamente el volumen de activos destinados a venta tradicional. Concretamente, el traspaso incluirá 40.000 viviendas y 2.400 suelos con capacidad para desarrollar hasta 55.000 unidades. En ese contexto, Hipoges ha sufrido varios reveses relevantes en los últimos meses. La compañía quedó fuera del concurso lanzado por Casa 47 para seleccionar a los gestores del futuro parque público de alquiler. Además, se acaba de quedar fuera de las nuevas licitaciones de Sareb para gestionar los activos durante la fase final de su vida operativa y posterior liquidación, que se extenderá previsiblemente hasta 2030.

